sábado, 2 de septiembre de 2017

Origen de la expresión: "Baile de San Vito"

Decimos que alguien tiene el "baile de San Vito" cuando vemos que no se está quieto, bien sea por nervios, incontinencia, etc. Por ejemplo: "Ese niño es hiperactivo, parece que anda todo el día con el baile de San Vito".

San Vito fue un mártir del Siglo XVI muy popular en la Edad Media, al que muchos se encomendaban para curar enfermedades que afectan al sistema nervioso central, como la epilepsia y la enfermedad de corea de Sydenham, la cual produce espasmos corporales y movimientos involuntarios que afectan principalmente a las extremidades y a la cabeza y pueden asemejarse a un baile grotesco.

También se llama "baile de San Vito" a un fenómeno llamado "coreomanía" que ocurrió entre los siglos XIV y XVII. Una afección que hacía bailar a la gente hasta la muerte https://es.wikipedia.org/wiki/Coreoman%C3%ADa


De la relación entre la intercesión del Santo para su curación y los síntomas citados, nació el término baile de San Vito para referirse a ello; y con el significado ya conocido ha llegado a nuestros días.

Representación del martirio de San Vito, en una caldera con aceite hirviendo.

viernes, 9 de junio de 2017

Origen de la expresión: "Dormir como un ceporro"

Empleamos este modismo para referirnos a la acción de dormir profundamente. Por ejemplo: "¡Qué fiesta la de ayer! Llegué de madrugada y del cansancio dormí como un ceporro".

Se denomina ceporro a la parte enterrada del tronco de cualquier planta o árbol que está unido a las raíces y debido a su vejez ya no sirve para dar fruto, por lo tanto, dificulta las tareas del labriego y suele arrancarse, no sin gran esfuerzo, para emplearlo como leña.

Por similitud de esta cepa vieja con alguien que está inmóvil y dado lo laborioso de su extracción, comparándolo con lo que cuesta despertar a alguien de un sueño profundo, esta expresión ha llegado a nuestros días con el significado conocido.

Ceporro de una vid
 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Origen de la expresión: "Hacer la pelota"

Empleamos este uso de forma coloquial para indicar despectivamente el hecho de adular a alguien para conseguir un beneficio. Por ejemplo: "Durante toda la entrevista de trabajo Lucas estuvo haciendo la pelota al entrevistador, pero no le sirvió para conseguir el puesto".

La palabra "pelota" tiene como significado "prostituta" (entre muchas otras acepciones) en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua  y es que antiguamente era una de las maneras despectivas de llamar a las profesionales del sexo.
Se las conocía de esta manera porque, al igual que una pelota, se iban pasando de mano en mano, en este caso, de los asiduos.
El significado de la expresión en cuestión viene dado por el comportamiento de éstas halagando a sus potenciales clientes con el objeto de que adquirieran sus servicios.
Y con ese significado, conseguido con el tiempo, ha llegado este modismo a nuestros días.

Ilustración "La prostitution, un lieu ouvert dans la ville" (La prostitución, un lugar abierto en la ciudad)


jueves, 26 de enero de 2017

Origen de la expresión: "Bailar el agua"

Se emplea este modismo para referirse al acto de hacer lo que se supone que es grato para alguien. Coloquialmente podríamos definirlo como "hacer la pelota". Por ejemplo: "Mira cómo le baila el agua Andrés al jefe, ése quiere un aumento de sueldo".

Según Sebastián de Covarrubias en su célebre libro "Tesoro de la lengua castellana o española", el origen de esta expresión procede de la antigua costumbre de "las criadas", en la época estival, de echar agua al suelo de los exteriores de las casas para que cuando los "amos" regresaran, el ambiente estuviera refrescado. Cuando lo hacían, el agua zigzagueaba por los adoquines o baldosas pareciendo que bailara.

Extracto del "Tesoro de la lengua castellana o española" 1611
Con anterioridad, en el capítulo IV del Quijote, encontramos una referencia que refuerza el sentido de la procedencia citada: "Aviso a mi señor que [...] en lo que tocare a su limpieza y a su regalo [...] yo le bailaré el agua delante".

Con el tiempo, ese hecho modificó su significado hasta alcanzar el sentido que hoy en día le damos.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Origen de la expresión "No venir ni el Tato"

Empleamos este modismo para indicar la falta de afluencia de gente a un evento, espectáculo, etc. Por ejemplo: "Vaya éxito de concierto, pff. No ha venido ni el Tato".

"El Tato" era el apodo que recibió Antonio Sánchez, un torero sevillano que ejerció como tal en la segunda mitad del Siglo XIX.
Era muy querido por la afición y valorado por su estilo con el volapié (forma más utilizada para matar a los toros con el estoque). Tal era ese reconocimiento, que en la época se empleaban expresiones como "A ese no le mata ni el Tato" o "Anda y que te mate el Tato".

Además, era un asiduo de los carteles de festejos taurinos, tanto, que era extraño que se perdiera un evento. 
Su fama se acrecentó tras una cogida que hizo que le amputasen una pierna, dado que a los dos años intentó volver a los ruedos con una ortopedia, sin embargo, tuvo que desistir porque quedaba vendido ante el toro.
Tal asiduidad y fama se vio reflejada en el uso popular de la la expresión comentada y como tal ha llegado a nuestros días.

Antonio Sánchez "El Tato".